Un toque audaz para tus mañanas y picadas.
La dulzura familiar de las manzanas seleccionadas se encuentra con el carácter del lúpulo y la cebada. El resultado es una mermelada con cuerpo, notas tostadas y un equilibrio sorprendente que rompe con lo tradicional.
Perfil de sabor: Dulce con un final ligeramente amargo y especiado.
Maridaje ideal: Perfecta para acompañar quesos maduros, carne de cerdo o un brunch diferente.
Elaboración: Cocción lenta para lograr la textura perfecta sin perder la esencia de la malta.